lunes, 14 de marzo de 2022

 

Más de 9.000 imágenes gratis de Cisne y Animal

EL CANTO DEL CISNE

Pedro es un noble ciudadano que ha dedicado gran parte de sus 55 años a prestar sus servicios en una estación de bomberos, en sus inicios como bombero voluntario y luego como bombero profesional cumpliendo con sus 8 horas semanales de servicio voluntario.

La devoción por su misión le despierta una obsesión insaciable por la capacitación profesional con la sana intención de prestar el mejor servicio y con la maliciosa ilusión de ser el bombero superior, muy superior; al fin y cabo, los reconocimientos institucionales, sociales y familiares son motivo de orgullo.  A medida que se instruye en las diversas áreas de su oficio como socorrista, Pedro se enamora hasta el apasionamiento por todo lo que tenga que ver con incendios y conflagraciones a tal punto que, en medio de carcajadas, decide apodarse “bombero pirómano”.

En efecto, ahora instruido por los mejores profesionales del mundo, traídos por la institución para capacitar a su personal, Pedro comanda su propio equipo de socorristas especializados en todo tipo de incendios, forestales, estructurales, vehiculares, etc., etc. un logro más para su ya saturado palmares emocional de por sí recargado de menciones, condecoraciones y toda índole de premios y reconocimientos oficiales por su infatigable labor de servicio a la comunidad.  Sin embargo, y a pesar de su gran profesionalismo, no pudo soportar la pausa que le impuso la vida al engrosamiento del historial de éxitos y conquistas laborales y sociales.

Ya han pasado muchos días sin que suceda un siniestro que le permita lucirse; ya sucedidos varios meses sin probar el heroísmo que le representa controlar un incendio, Pedro se divierte elaborando un plano identificando cada uno de los puntos susceptibles de iniciar un fuego en su estación con la esperanza de detectar las posibles falencias que tenga este mapa para luego corregirlas, Pedro decide ensayar su ingenioso experimento en un horario en el que él no esté de guardia, ya para salir de su turno.   De nuevo la ovación Pedro, Pedro, Pedro es el motor que infla el ego del bombero-pirómano y lo expulsa de su cama a las dos de la mañana, cuando la población imploraba el auxilio de su líder. 

Al llegar encuentra su lugar de trabajo en llamas, Pedro fiel conocedor del punto exacto donde se origina el fuego y una vez provisto de vestuario y equipos especializados, se apropia de su misión de socorrista y se dispone a penetrar las incandescentes llamas ignorando la voz de sus superiores que le advierten sobre el grave riesgo, pero aturdido por la vanidad que le augura reconocimientos y condecoraciones.  A un paso de ingresar a la llamarada, la realidad confronta a la vanidad haciendo que Pedro dude por un breve instante…  sin embargo, la lógica le recuerda que conoce el punto exacto donde se originó la situación y eso le concede el poder para dominarla.  Pedro, se decide.

Al tiempo que da el último paso para meterse a la candela, Pedro mira al cielo, se hace la señal de la cruz y grita: “allá voy, Dios mío” siendo estas las palabras que acompañaron el canto del cisne.        

Más de 9.000 imágenes gratis de Cisne y Animal